22.6.07

Pesadilla en Elm Street



Título original: A nightmare on Elm Street (1984)
Director: Wes Craven
Intérpretes:
Robert Englund.............Freddy Krueger
Heather Langenkamp.........Nancy Thompson
Johnny Depp................Glen Lantz

Estamos hablando de una de las sagas ochenteras que más secuelas ha generado en el cine de terror adolescente junto con La noche de halloween y Viernes 13. La culpa de ello, y seguramente se arrepentiría después, es de Wes Craven, del que luego comentaremos alguna cosilla.
Recuerdo cuando siendo chaval, echaron la película un sábado por la noche. Todos habíamos quedado el viernes en el colegio que la íbamos a ver, y claro, uno no se podía echar atrás. El lunes nos reímos de todo aquel que no la vio (ya sea porque les daba miedo o porque ni siquiera les interesase, pero los niños son crueles y reirse de otros está a la orden del día). Nos hacíamos los duros, pero a todos nos costaba reconocer que habíamos dormido mal e incluso con miedo a soñar con Freddy, no sea que no despertásemos jamás. Conozco a uno cuyo miedo le duró hasta por lo menos los 18 años, y ni siquiera estoy seguro de que se le haya pasado aún.
Y es que la película juega con el miedo a morir mientras dormimos, a que no veamos un nuevo amanecer sin ni siquiera enterarse y que nos ataquen cuando estamos durmiendo placidamente y donde nos sentimos indefensos pues no somos dueños de nuestras propias secuencias oníricas.
Un grupo de compañeros del instituto se ven acosados en sus sueños por un maníaco con sombrero y jersey a rayas que además lleva un guante de garras con el que los va matando uno a uno. Pronto descubren que Freddy era un asesino de niños y que los padres del pueblo se juntaron para una cacería de brujas que acabó con Freddy en una hoguera. Éste juró vengarse de sus hijos donde ellos no pudieran protegerlos: en sus sueños.

El remake de tiburón


Como decía antes, el culpable de esta ya multimillonaria saga es Wes Craven, anteriormente conocido por sus películas Las colinas tienen ojos y La última casa a la izquierda. Quizá Craven sea un director con una carrera llena de altibajos y con títulos tan geniales como las ya mencionadas, La serpiente y el Arco Iris, Shocker o El sótano del miedo; estúpidas como La nueva pesadilla y La maldición e inclasificables como Música del corazón, Paris, Je t'aime y La cosa del pantano. Su fama de maestro del terror sufrió una especie de autohomenaje con la película que tuvo la culpa de su resurrección y de la del cine de terror adolescente: Scream, en la que de paso aprovecha para decir su opinión del resto de la saga de Freddy.
El encargado de hacer el rol de Freddy no es otro que Willy. Las nuevas generaciones no sabrán ni de qué coño hablo, pero seguro que los que crecíamos en aquella época lo saben, porque probablemente dirían lo mismo que yo.
En el reparto original podemos ver a un jovencísimo capitán Sparrow como novio de la prota. Creo que de todos es bastante conocida su filmografía, así que no me molestaré en detallar sus pormenores artísticos.
Freddy es un personaje bien hecho e impactante. Si algo caracteriza a Pesadilla en Elm Street y a toda la saga, son los magníficos efectos de maquillaje y visuales. En la segunda parte incluso se atrevieron con una escena en que Freddy surgía del interior de una persona. La escena de los brazos creo que se graba a fuego en las mentes de los que la han visto, y es que, al menos para mí, una persona con los brazos desproporcionadamente largos da muuuuucho yuyu.
Como he dicho antes, la saga se estiró hasta un total de unas 8 películas, contando Freddy vs Jason. Hasta se hizo una serie titulada Las pesadillas de Freddy, muy caótica y relacionada con los sueños. Tanto honor hacía a su título que acababas dormido en cada capítulo. El mejor capítulo con diferencia fue el primero, donde contaban el origen de Freddy.
En mi opinión, la saga es bastante aceptable, comenzando a degenerar a partir de la 5ª entrega, pero que aún así podías verlas sin quejarte demasiado. El otro título que dirigió Craven sin embargo no hay por donde pillarlo de lo malo que es. Ni te acerques.
La original mantiene algunas diferencias con respecto a las secuelas, como el hecho de morir de verdad si te matan en tu sueño. Al final de esta parte, todos los personajes que habían muerto, vuelven a aparecer vivitos y coleando tras la "muerte" de Freddy.
Por cierto, si eres nuevo en esta saga, no te encariñes con los personajes de ninguna de las partes. Ni siquieran con los que sobreviven al final.


21.6.07

El terror no tiene forma



Título original: The blob (1988)
Director: Chuck Russell
Intérpretes:
Kevin Dillon.....................Brian Flagg
Shawnee Smith...............Meg Penny
Donovan Leitch...............Paul Taylor

A finales ya de los ochenta ocurrió un fenómeno que vino a ser conocido como Revenge of the 80's: The Remake, debido al nuevo enfoque que sufrieron algunas películas de terror de décadas pasadas, cosa que me parece absurda, porque ni fueron tantos los remakes que se hicieron ni fue sólo en los 80 cuando estuvo de moda. De hecho, casi está más de moda ahora que hace ya casi 20 años.
En todo caso, The blob sí que es un remake, y no como los que hacen ahora, sino de los que se dejan ver y con los que se pasa un buen rato.
Un meteorito se estrella en la tierra con un organismo viscoso y mocoso que se dedica a engulir a los incautos que se acercan lo bastante a él. A medida que come, crece y crece y la única esperanza de que el pequeño pueblo no se convierta en una aldea fantasma es deternerlo antes de que suceda, para lo que se contará con el chuleta del barrio.
El argumento se nota que proviene del interés de la Ci-Fi de mediados de siglo XX, pero con algo más de mala baba, como no podía ser menos en aquellos terroríficos años.



¡Joder, qué estornudo!

Si os digo Chuck Russell, seguramente no os sonará de nada, pero seguro que sí os sonarán películas como Pesadilla en Elm street 3, El rey Escorpión, Eraser o La máscara. Es uno de esos directores no conocidos de películas sí conocidas. El prota es Kevin Dillon, que supongo que se llamará así por ser una mezcla de Kevin Bacon y Matt Dillon. Vamos, que ni hecho aposta.

Como decía antes, la peli tiene mala folla: es violenta, sangrienta, bruta y divertida (al menos a mí me lo pareció). Además la criatura está bastante más lograda que en la versión de Steve McQueen, en la que parecía un riñón o un hígado, nunca los he distinguido muy bien.

Sin llegar a ser la panacea de las películas de terror, al menos garantiza una hora y media de entretenimiento en el sofá y siempre es preferible a ver Cine de Barrio. La decisión final está en tus manos, como siempre.



17.6.07

Muñeco diabólico



Título original: Child's play (1988)
Director: Tom Holland
Intérpretes:
Catherine Hicks.............Karen Barclay
Chris Sarandon..............Mike Norris
Alex Vincent................Andy Barclay

Decir que un muñeco de trapo ha pasado a formar parte de la mitología moderno de terror quizás sería decir demasiado, pero si ese muñeco del que hablamos se llama Chucky, comprendereis que su fama es merecida. Seguramente todos nos hemos encontrado alguna vez con un muñeco o muñeca nuestro o de otra persona que nos ha impuesto un respeto más que merecido o que nos ha hecho tener que ponerlo cara a la pared o incluso guardarlo en un armario. Y no hablo de cuando éramos pequeños, sino incluso de mayores, reconocedlo.
La idea quizás no sea muy original, pero la forma en que ha sido tratada, conducida y realizada la ha hecho merecedora de un hueco entre los clásicos.
Charles Lee Ray es un psicópata estrangulador que una noche, a punto de ser cazado por la policía y gravemente herido, decide trasladar su alma a la de un muñeco para poder vengarse de todos los que le han conducido a esa situación. Andy es un niño pequeño que por su cumpleaños no quiere otra cosa que un muñeco Good Guy. Y lo que ambos no saben es que sus destinos se acabarán cruzando.

No me canso.

Y el verdadero mérito de el éxito no es del director, del guión o de los actores, sino de los efectos especiales. Y es que, hasta la época, y aún después, los muñecos asesinos siempre habían sido mal interpretados por enanos disfrazados. Y mal hecho, para colmo. Pasabas de ver un muñeco de apenas 40 centímetros a ver una persona de metro 20 y que encima no se parecía. Era el colmo del insulto. Pero aquí no. 20 años después de su estreno, aún sorprende ver la calidad de movimientos y de expresiones de Chucky. Muchos deberían aprender hoy día.

Tom Holland, responsable de la cinta y de Noche de miedo o Maleficio, ha pasado a engrosar la lista de esos directores que hicieron algo en su época y que luego no se han vuelto a escuchar hasta quizás cuando se les ofrece un capítulo de la serie Masters of Horror, en este caso We all scream for an ice cream. Para la cinta cuenta de nuevo con Chris Sarandon, esta vez acompañado de Catherine Hicks, la madre de la serie Seventh heaven, y por el debutante Alex Vincent como Andy, que todavía tendría que sufrir en dos secuelas más.

Quizás lo más interesante de la cinta sea cuando no vemos a Chucky en su abanico de movimientos, sino como una figura que se mueve y comete sus asesinatos dejandose ver tan solo en una mano, su silueta al fondo o en cámara desde su perspectiva visual con respiración incluída. Y además tiene alguna que otra escenita de ésas de aguantar la respiración.

La película ha tenido 4 secuelas, cada una peor que la anterior, hasta llegar a casarlo y tener hijo en un alarde de estupidez que revienta la esencia de la original por todos lados y la convierte en una bufonada para adolescentes. La semilla de Chucky parecía prometer, con un principio cojonudo pero que se estropea a los cinco minutos y no vuelve a recuperar la tónica. Lástima.

Recuerdo la primera vez que escuché hablar de esta película. Más bien la primera vez que la vi, porque la conocí a través de un cartel de videoclub y pensé "Vaya plagio", porque por aquel entonces existía una película titulada La muñeca diabólica, que no sé si fue antes o después que ésta. En cualquier caso, no estaría de más que la buscara.

En fin, nada más que contaros, porque seguramente hayais visto la película en más de una ocasión. Para los que no sea así, aquí os va un trailer.



8.6.07

Al final de la escalera



Título original: The changeling (1980)
Director: Peter Medak
Intérpretes:
George C. Scott.............John Russell
Trish Van Devere............Claire Norman
Melvyn Douglas..............Sen. Joseph Carmichael

Nos encontramos ante una de esas películas de fantamas poco conocidas por el público en general pero muy conocida por los amantes del terror en particular. Y es que Al final de la escalera no es una película de fantasmas engañosa como lo es El sexto sentido o estúpida como lo pueden llegar a ser la mayoría de películas de este género que pululaban por la época, en la que ya empezaban a proliferar los films de asesinos psicópatas con máscara de turno.
Y es que esta película no se basa en el susto fácil, la subida de música hasta niveles estridentes o el típico gato que tiene todo el mundo y que te aparece de repente por la puerta o por la ventana.
John Russell es un compositor al que una putada muy gorda del destino (en nombre de camión) le priva de su mujer y de su hija, por lo que decide recluirse en una casa alquilada y deshabitada durante más de dos lustros para buscar la paz (sic). No es a Paz a quien encuentra, sino a Joseph, el espíritu de un niño que parece que aún tiene mucho que decir.


La casita de marras. A quién se le ocurre.



El responsable de este film es el húngaro Peter Medak, un director televisivo más que nada pero que hizo un excelente trabajo. Quizás lo último que recuerdes de él es su episodio de Masters of Horror titulado The Washingtonians (bastante estúpido). Y encima, lo peor de todo es que en la edición del DVD te pone Del director de Species 2, como si esto fuera algo de lo que estar orgulloso.
George C. Scott es más conocido, y todo un actor con papeles de todo tipo y hasta ganador de un Óscar. Nombrar películas conocidas suyas es más una tarea de IMDB que de Aquellos terroríficos años.
La película, del años 1980, pudiera pensarse que ha envejecido mal, y que algo hecho hace ya casi 30 años no puede dar miedo. Pero os podeis llevar una grata sorpresa. Yo creo que es la única película que consigue ponerme los pelos de punta y la piel de gallina. Y es que verla solo y de noche (como se disfrutan de verdad las películas de miedo) puede ser una buena experiencia si aún no la has visto.
Por cierto, y para los habitantes de la piel de toro. La película El último escalón, la de Kevin Bacon, no es un remake ni nada parecido. Lo digo por si alguna vez lo pensasteis.