Creo que es la primera que hablo de Mario Bava por aquí, y es que también creo que nunca me había alejado tanto de las décadas que más suelo tratar (70, 80 y, a veces, 90). Pero salgamos un poco de la zona de confort y hagámoslo por la puerta grande.
Siempre me resultó muy curioso cómo en la década de los 80 se produjo una división en el cine de terror en cuanto a calidad técnica se refiere (y no hablo sólo de la serie B) y podemos encontrar productos que son hijos de su época y otros que parezcan películas perdidas en su día y recuperadas entonces.
Película de finales de los 80 que se acerca ya más a la estética del cine barato de los 90, con esa sensación de telefilm que te acompaña durante todo el metraje.
Repetimos con película italiana de zombies como en nuestro anterior capítulo, esta vez con una película que no veía desde niño y que he decidido ver de nuevo para refrescar mi memoria, y creo que he cometido un gran error.
Título original: Amityville II: The possession (1982)
Director: Damiano Damiani
Intérpretes:
James Olson...............Padre Adamsky
Jack Magner...............Sonny Montelli
Burt Young.................Anthony Montelli
Hoy traemos una secuela que en realidad es una precuela. Puede sonar raro, pero hoy día ya se ha visto de todo. Imagino que cuando salió la película era más difícil de entender.
Director: Genie Joseph, Thomas Doran y Brendan Failkner
Intérpretes:
Felix Ward................Kreon
Maria Pechukas........Isabelle
Dan Scott..................Sirviente de Kreon
Hoy venimos con una película de brujos y monstuos. Sobre todo monstruos. Tantos y tan diferentes que esto parece un vídeojuego con sus típicos enemigos de final de fase.
Museo de cera es una de esas películas donde casi lo más recordado de ella es su portada, con ese pequeño hombrecito invitándonos a entrar en una cámara de los horrores.
Chris Miller............................Willy Cashen
Suzanne Savoy.......................Emily Cashen
¿Qué tendrán los sótanos que siempre guardan el mal en su interior? Lo hemos visto en muchas películas de terror y aquí hemos reseñado unas cuantas (te reto a encontrarlas todas)
Ralph Richardson.............Guardián de la Cripta
Pido disculpas, porque a veces me he referido a Creepshow como la primera película en adaptar las historias de terror de EC (aunque sean historias nuevas) y me saltaba ésta.
Si hablamos de películas de terror de hombres lobo una de las que inmediatamente se nos viene a la cabeza es la grandiosa Un hombre lobo americano en Londres, quizás la obra cumbre de su director John Landis.
Estrenada ya hace 41 años, la transformación de su protagonista David en hombre lobo sigue a día de hoy siendo considerada como la mejor de la historia, y difícilmente será superada debido a la ya práctica desaparición de los efectos digitales prácticos en favor de los generados por ordenador. Tanto es así que Rick Baker se alzó con la estatuilla a Mejor maquillaje en la gala de los Óscar. Tanto es así que hemos decidido contaros algunas historias poco conocidas de la película. Empecemos.
Hoy traemos un clásico entre los clásicos, otra adaptación de otra novela que habla sobre otro (supuesto) caso real: la de la maldición caída sobre la casa situada en el 112 de Ocean Avenue en Amityville, NY.
La historia de Historias de la Cripta es de todos conocida, así que haré un resumen rápido: La editorial E.C. Comics publicó durante los años 50 unas historias de terror cortas que recopilaban a lo largo de tres series diferentes: Tales from the crypt, The vault of Horror y The haunt of fear. No tardaron mucho en caer bajo el ojo de los conservadores y de la censura, que les hizo cambiar numerosos aspectos de sus historias que a la vez hizo que cada vez perdieran más lectores (por falta de interés) y la serie acabara cerrando.
Podríamos definir esta película como una especie de mezcla entre La profecía y Las dos vidas de Audrey Rose, con esa temática tan de moda en los 70 como fueron los niños malignos, las reencarnaciones y las posesiones.
Pero claro, ésta no es ninguna de las dos anteriores, y su director no es Richard Donner (más quisiera un 10% de su talento) ni Robert Wise (otro tanto). Más adelante desgranaremos un poco más lo que aquí nos encontramos, pero antes hagamos un resumen del argumento:
Un hombre llega a su casa y se encuentra a su hija llorando, sólo para descubrir que su mujer se ha fugado de casa y además se ha llevado con ella al hijo de ambos. El hombre agarra a la niña y salen en su persecución, pero tienen un accidente en la nieve y el coche acaba en llamas causando la tan mascada tragedia. Muchos años después, el hijo de ese matrimonio regresa a la casa de su infancia, acompañado por su mujer y su hija Cathy. Pronto Cathy encuentra una muñeca en el ático y empieza a actuar de forma extraña, para más tarde descubrir que estaba siendo poseída por el espíritu de su tía, clamando venganza.
Mamá, he tocado una ortiga
El argumento en sí podría prometer sino fuera por la falta de saber hacer de su director, Eddy Matalon (Matalon mamá, matalon!), un director de origen francés (la película es de producción franco-canadiense) y que realiza una serie de absurdos malabares durante toda la película que, sinceramente, no aportan absolutamente nada a la trama: escenas que de lo absurdas que son parecen de comedia, personajes que no aportan y que sólo ralentizan el avance de la película, jingles musicales que parecen ridículos... un surrealismo general que te hace preguntarte muchas cosas, como cuando la niña empieza a teletransportarse delante de su madre mientras ésta le regaña y la madre sólo reacciona enfadándose más. Ya sabéis : "Hija, como te vuelvas a teletransportar sin permiso te encierro una semana en tu cuarto!".
El pastiche generado con toda la mezcla de géneros que se quieren tocar hace del resultado algo bastante grotesco y descompuesto, como un montón de piezas de diferentes puzles que no logran encajar entre ellas. Y si encima lo que has tratado es de encajarlas a martillazos, pues el resultado no podía ser peor.
Las escenas que se supone que tenían que causar terror casi siempre son estropeadas por sonidos estúpidos, músicas raras metidas sin motivo o reacciones de los personajes fuera de toda lógica.
Sinceramente, de lo peor que se puede ver de esta temática...
Desde luego no sé qué se fumaron los que escribieron el guion de esta película, pero tuvo que ser algo caro. Para dar alguna pista más, los guionistas fueron el director y la actriz principal (que para más señas era su esposa).
Terry Kiser..........................Jesse Hardwick
Película por episodios (cuatro, para ser exactos) que tienen en común que todos transcurren en Oldfield, un pueblo que parce maldito por la cantidad de asesinatos que ocurren en él.