17.6.07

Muñeco diabólico



Título original: Child's play (1988)
Director: Tom Holland
Intérpretes:
Catherine Hicks.............Karen Barclay
Chris Sarandon..............Mike Norris
Alex Vincent................Andy Barclay

Decir que un muñeco de trapo ha pasado a formar parte de la mitología moderno de terror quizás sería decir demasiado, pero si ese muñeco del que hablamos se llama Chucky, comprendereis que su fama es merecida. Seguramente todos nos hemos encontrado alguna vez con un muñeco o muñeca nuestro o de otra persona que nos ha impuesto un respeto más que merecido o que nos ha hecho tener que ponerlo cara a la pared o incluso guardarlo en un armario. Y no hablo de cuando éramos pequeños, sino incluso de mayores, reconocedlo.
La idea quizás no sea muy original, pero la forma en que ha sido tratada, conducida y realizada la ha hecho merecedora de un hueco entre los clásicos.
Charles Lee Ray es un psicópata estrangulador que una noche, a punto de ser cazado por la policía y gravemente herido, decide trasladar su alma a la de un muñeco para poder vengarse de todos los que le han conducido a esa situación. Andy es un niño pequeño que por su cumpleaños no quiere otra cosa que un muñeco Good Guy. Y lo que ambos no saben es que sus destinos se acabarán cruzando.

No me canso.

Y el verdadero mérito de el éxito no es del director, del guión o de los actores, sino de los efectos especiales. Y es que, hasta la época, y aún después, los muñecos asesinos siempre habían sido mal interpretados por enanos disfrazados. Y mal hecho, para colmo. Pasabas de ver un muñeco de apenas 40 centímetros a ver una persona de metro 20 y que encima no se parecía. Era el colmo del insulto. Pero aquí no. 20 años después de su estreno, aún sorprende ver la calidad de movimientos y de expresiones de Chucky. Muchos deberían aprender hoy día.

Tom Holland, responsable de la cinta y de Noche de miedo o Maleficio, ha pasado a engrosar la lista de esos directores que hicieron algo en su época y que luego no se han vuelto a escuchar hasta quizás cuando se les ofrece un capítulo de la serie Masters of Horror, en este caso We all scream for an ice cream. Para la cinta cuenta de nuevo con Chris Sarandon, esta vez acompañado de Catherine Hicks, la madre de la serie Seventh heaven, y por el debutante Alex Vincent como Andy, que todavía tendría que sufrir en dos secuelas más.

Quizás lo más interesante de la cinta sea cuando no vemos a Chucky en su abanico de movimientos, sino como una figura que se mueve y comete sus asesinatos dejandose ver tan solo en una mano, su silueta al fondo o en cámara desde su perspectiva visual con respiración incluída. Y además tiene alguna que otra escenita de ésas de aguantar la respiración.

La película ha tenido 4 secuelas, cada una peor que la anterior, hasta llegar a casarlo y tener hijo en un alarde de estupidez que revienta la esencia de la original por todos lados y la convierte en una bufonada para adolescentes. La semilla de Chucky parecía prometer, con un principio cojonudo pero que se estropea a los cinco minutos y no vuelve a recuperar la tónica. Lástima.

Recuerdo la primera vez que escuché hablar de esta película. Más bien la primera vez que la vi, porque la conocí a través de un cartel de videoclub y pensé "Vaya plagio", porque por aquel entonces existía una película titulada La muñeca diabólica, que no sé si fue antes o después que ésta. En cualquier caso, no estaría de más que la buscara.

En fin, nada más que contaros, porque seguramente hayais visto la película en más de una ocasión. Para los que no sea así, aquí os va un trailer.



2 comentarios:

SisterBoy dijo...

Aqui si que no puedo seguirte el rollo mi hermano. Nunca he visto ningun Chucky.

Rafael P. dijo...

Pues deberías verla, aunque sólo sea la primera.