7.8.07

Humanoides del abismo



Título original: Humanoids from the deep (1980)
Director: Barbara Peters
Intérpretes:
Doug McClure.........Jim Hill
Ann Turkel...........Dr. Susan Drake
Vic Morrow...........Hank Slattery

Humanoides del abismo, señores. Un título que suena a inventado o sacado de una serie de dibujos animados. Pero existe, os lo aseguro. Y encima se deja ver. Se podría considerar o enmarcar dentro del revival que sufrieron por esa época clásicos de la Hammer y otros, más concretamente se puede decir que es un revisionamiento moderno de la trilogía de El monstruo de la laguna negra, pero claro, con los elementos ochenteros que no pueden faltar: tetas y sangre. Y nos quedamos satisfechos, sí.
En un pueblecito costero aparecen un día todos los perros muertos. Todos culpan al indio del lugar (él tiene moral, los demás no) pero la verdad es más aterradora. Unos experimentos científicos han dado lugar a una mutación con el resultado de criaturas mitad pez mitad hombre (como el famoso hombre pez de Liérganes), hambrientos pues de eso, de sangre y de tetas.



Un interesante book fotográfico.

Dejando a un lado la poca o nula importancia de los actores o del director(a) (no sé si es hombre o mujer, cosas más raras he visto que un hombre llamado Bárbara), paso a hablar de la película.

Si no pensamos mucho mientras la vemos, y si dejamos de lado el que parece que el encargado de montar la película se olvidó de incluir trozos (os aseguro que a veces pasan las cosas de una forma tan precipitada que crees que te has dormido un trozo) el film se deja ver con deleite y disfrute. Y también con alguna risa que otra. El hecho de que te parezca que los monstruos del principio no son los mismo que los de mitad de la película también resulta curioso, pero no se puede pedir más. Cuando empiezas a preguntarte determinadas cosas, aparece alguna teta que te hace olvidarte de nuevo del sinsentido al que estás asistiendo y vuelves a disfrutar.

Para los amantes de la casquería también tenemos un pequeño plato en el menú, podeis comprobarlo un poco más arriba. En definitiva: sin llegar a ser una película de culto, tampoco es mala en exceso. Creedme que he visto cosas peores.




22.6.07

Pesadilla en Elm Street



Título original: A nightmare on Elm Street (1984)
Director: Wes Craven
Intérpretes:
Robert Englund.............Freddy Krueger
Heather Langenkamp.........Nancy Thompson
Johnny Depp................Glen Lantz

Estamos hablando de una de las sagas ochenteras que más secuelas ha generado en el cine de terror adolescente junto con La noche de halloween y Viernes 13. La culpa de ello, y seguramente se arrepentiría después, es de Wes Craven, del que luego comentaremos alguna cosilla.
Recuerdo cuando siendo chaval, echaron la película un sábado por la noche. Todos habíamos quedado el viernes en el colegio que la íbamos a ver, y claro, uno no se podía echar atrás. El lunes nos reímos de todo aquel que no la vio (ya sea porque les daba miedo o porque ni siquiera les interesase, pero los niños son crueles y reirse de otros está a la orden del día). Nos hacíamos los duros, pero a todos nos costaba reconocer que habíamos dormido mal e incluso con miedo a soñar con Freddy, no sea que no despertásemos jamás. Conozco a uno cuyo miedo le duró hasta por lo menos los 18 años, y ni siquiera estoy seguro de que se le haya pasado aún.
Y es que la película juega con el miedo a morir mientras dormimos, a que no veamos un nuevo amanecer sin ni siquiera enterarse y que nos ataquen cuando estamos durmiendo placidamente y donde nos sentimos indefensos pues no somos dueños de nuestras propias secuencias oníricas.
Un grupo de compañeros del instituto se ven acosados en sus sueños por un maníaco con sombrero y jersey a rayas que además lleva un guante de garras con el que los va matando uno a uno. Pronto descubren que Freddy era un asesino de niños y que los padres del pueblo se juntaron para una cacería de brujas que acabó con Freddy en una hoguera. Éste juró vengarse de sus hijos donde ellos no pudieran protegerlos: en sus sueños.

El remake de tiburón


Como decía antes, el culpable de esta ya multimillonaria saga es Wes Craven, anteriormente conocido por sus películas Las colinas tienen ojos y La última casa a la izquierda. Quizá Craven sea un director con una carrera llena de altibajos y con títulos tan geniales como las ya mencionadas, La serpiente y el Arco Iris, Shocker o El sótano del miedo; estúpidas como La nueva pesadilla y La maldición e inclasificables como Música del corazón, Paris, Je t'aime y La cosa del pantano. Su fama de maestro del terror sufrió una especie de autohomenaje con la película que tuvo la culpa de su resurrección y de la del cine de terror adolescente: Scream, en la que de paso aprovecha para decir su opinión del resto de la saga de Freddy.
El encargado de hacer el rol de Freddy no es otro que Willy. Las nuevas generaciones no sabrán ni de qué coño hablo, pero seguro que los que crecíamos en aquella época lo saben, porque probablemente dirían lo mismo que yo.
En el reparto original podemos ver a un jovencísimo capitán Sparrow como novio de la prota. Creo que de todos es bastante conocida su filmografía, así que no me molestaré en detallar sus pormenores artísticos.
Freddy es un personaje bien hecho e impactante. Si algo caracteriza a Pesadilla en Elm Street y a toda la saga, son los magníficos efectos de maquillaje y visuales. En la segunda parte incluso se atrevieron con una escena en que Freddy surgía del interior de una persona. La escena de los brazos creo que se graba a fuego en las mentes de los que la han visto, y es que, al menos para mí, una persona con los brazos desproporcionadamente largos da muuuuucho yuyu.
Como he dicho antes, la saga se estiró hasta un total de unas 8 películas, contando Freddy vs Jason. Hasta se hizo una serie titulada Las pesadillas de Freddy, muy caótica y relacionada con los sueños. Tanto honor hacía a su título que acababas dormido en cada capítulo. El mejor capítulo con diferencia fue el primero, donde contaban el origen de Freddy.
En mi opinión, la saga es bastante aceptable, comenzando a degenerar a partir de la 5ª entrega, pero que aún así podías verlas sin quejarte demasiado. El otro título que dirigió Craven sin embargo no hay por donde pillarlo de lo malo que es. Ni te acerques.
La original mantiene algunas diferencias con respecto a las secuelas, como el hecho de morir de verdad si te matan en tu sueño. Al final de esta parte, todos los personajes que habían muerto, vuelven a aparecer vivitos y coleando tras la "muerte" de Freddy.
Por cierto, si eres nuevo en esta saga, no te encariñes con los personajes de ninguna de las partes. Ni siquieran con los que sobreviven al final.


21.6.07

El terror no tiene forma



Título original: The blob (1988)
Director: Chuck Russell
Intérpretes:
Kevin Dillon.....................Brian Flagg
Shawnee Smith...............Meg Penny
Donovan Leitch...............Paul Taylor

A finales ya de los ochenta ocurrió un fenómeno que vino a ser conocido como Revenge of the 80's: The Remake, debido al nuevo enfoque que sufrieron algunas películas de terror de décadas pasadas, cosa que me parece absurda, porque ni fueron tantos los remakes que se hicieron ni fue sólo en los 80 cuando estuvo de moda. De hecho, casi está más de moda ahora que hace ya casi 20 años.
En todo caso, The blob sí que es un remake, y no como los que hacen ahora, sino de los que se dejan ver y con los que se pasa un buen rato.
Un meteorito se estrella en la tierra con un organismo viscoso y mocoso que se dedica a engulir a los incautos que se acercan lo bastante a él. A medida que come, crece y crece y la única esperanza de que el pequeño pueblo no se convierta en una aldea fantasma es deternerlo antes de que suceda, para lo que se contará con el chuleta del barrio.
El argumento se nota que proviene del interés de la Ci-Fi de mediados de siglo XX, pero con algo más de mala baba, como no podía ser menos en aquellos terroríficos años.



¡Joder, qué estornudo!

Si os digo Chuck Russell, seguramente no os sonará de nada, pero seguro que sí os sonarán películas como Pesadilla en Elm street 3, El rey Escorpión, Eraser o La máscara. Es uno de esos directores no conocidos de películas sí conocidas. El prota es Kevin Dillon, que supongo que se llamará así por ser una mezcla de Kevin Bacon y Matt Dillon. Vamos, que ni hecho aposta.

Como decía antes, la peli tiene mala folla: es violenta, sangrienta, bruta y divertida (al menos a mí me lo pareció). Además la criatura está bastante más lograda que en la versión de Steve McQueen, en la que parecía un riñón o un hígado, nunca los he distinguido muy bien.

Sin llegar a ser la panacea de las películas de terror, al menos garantiza una hora y media de entretenimiento en el sofá y siempre es preferible a ver Cine de Barrio. La decisión final está en tus manos, como siempre.



17.6.07

Muñeco diabólico



Título original: Child's play (1988)
Director: Tom Holland
Intérpretes:
Catherine Hicks.............Karen Barclay
Chris Sarandon..............Mike Norris
Alex Vincent................Andy Barclay

Decir que un muñeco de trapo ha pasado a formar parte de la mitología moderno de terror quizás sería decir demasiado, pero si ese muñeco del que hablamos se llama Chucky, comprendereis que su fama es merecida. Seguramente todos nos hemos encontrado alguna vez con un muñeco o muñeca nuestro o de otra persona que nos ha impuesto un respeto más que merecido o que nos ha hecho tener que ponerlo cara a la pared o incluso guardarlo en un armario. Y no hablo de cuando éramos pequeños, sino incluso de mayores, reconocedlo.
La idea quizás no sea muy original, pero la forma en que ha sido tratada, conducida y realizada la ha hecho merecedora de un hueco entre los clásicos.
Charles Lee Ray es un psicópata estrangulador que una noche, a punto de ser cazado por la policía y gravemente herido, decide trasladar su alma a la de un muñeco para poder vengarse de todos los que le han conducido a esa situación. Andy es un niño pequeño que por su cumpleaños no quiere otra cosa que un muñeco Good Guy. Y lo que ambos no saben es que sus destinos se acabarán cruzando.

No me canso.

Y el verdadero mérito de el éxito no es del director, del guión o de los actores, sino de los efectos especiales. Y es que, hasta la época, y aún después, los muñecos asesinos siempre habían sido mal interpretados por enanos disfrazados. Y mal hecho, para colmo. Pasabas de ver un muñeco de apenas 40 centímetros a ver una persona de metro 20 y que encima no se parecía. Era el colmo del insulto. Pero aquí no. 20 años después de su estreno, aún sorprende ver la calidad de movimientos y de expresiones de Chucky. Muchos deberían aprender hoy día.

Tom Holland, responsable de la cinta y de Noche de miedo o Maleficio, ha pasado a engrosar la lista de esos directores que hicieron algo en su época y que luego no se han vuelto a escuchar hasta quizás cuando se les ofrece un capítulo de la serie Masters of Horror, en este caso We all scream for an ice cream. Para la cinta cuenta de nuevo con Chris Sarandon, esta vez acompañado de Catherine Hicks, la madre de la serie Seventh heaven, y por el debutante Alex Vincent como Andy, que todavía tendría que sufrir en dos secuelas más.

Quizás lo más interesante de la cinta sea cuando no vemos a Chucky en su abanico de movimientos, sino como una figura que se mueve y comete sus asesinatos dejandose ver tan solo en una mano, su silueta al fondo o en cámara desde su perspectiva visual con respiración incluída. Y además tiene alguna que otra escenita de ésas de aguantar la respiración.

La película ha tenido 4 secuelas, cada una peor que la anterior, hasta llegar a casarlo y tener hijo en un alarde de estupidez que revienta la esencia de la original por todos lados y la convierte en una bufonada para adolescentes. La semilla de Chucky parecía prometer, con un principio cojonudo pero que se estropea a los cinco minutos y no vuelve a recuperar la tónica. Lástima.

Recuerdo la primera vez que escuché hablar de esta película. Más bien la primera vez que la vi, porque la conocí a través de un cartel de videoclub y pensé "Vaya plagio", porque por aquel entonces existía una película titulada La muñeca diabólica, que no sé si fue antes o después que ésta. En cualquier caso, no estaría de más que la buscara.

En fin, nada más que contaros, porque seguramente hayais visto la película en más de una ocasión. Para los que no sea así, aquí os va un trailer.



8.6.07

Al final de la escalera



Título original: The changeling (1980)
Director: Peter Medak
Intérpretes:
George C. Scott.............John Russell
Trish Van Devere............Claire Norman
Melvyn Douglas..............Sen. Joseph Carmichael

Nos encontramos ante una de esas películas de fantamas poco conocidas por el público en general pero muy conocida por los amantes del terror en particular. Y es que Al final de la escalera no es una película de fantasmas engañosa como lo es El sexto sentido o estúpida como lo pueden llegar a ser la mayoría de películas de este género que pululaban por la época, en la que ya empezaban a proliferar los films de asesinos psicópatas con máscara de turno.
Y es que esta película no se basa en el susto fácil, la subida de música hasta niveles estridentes o el típico gato que tiene todo el mundo y que te aparece de repente por la puerta o por la ventana.
John Russell es un compositor al que una putada muy gorda del destino (en nombre de camión) le priva de su mujer y de su hija, por lo que decide recluirse en una casa alquilada y deshabitada durante más de dos lustros para buscar la paz (sic). No es a Paz a quien encuentra, sino a Joseph, el espíritu de un niño que parece que aún tiene mucho que decir.


La casita de marras. A quién se le ocurre.



El responsable de este film es el húngaro Peter Medak, un director televisivo más que nada pero que hizo un excelente trabajo. Quizás lo último que recuerdes de él es su episodio de Masters of Horror titulado The Washingtonians (bastante estúpido). Y encima, lo peor de todo es que en la edición del DVD te pone Del director de Species 2, como si esto fuera algo de lo que estar orgulloso.
George C. Scott es más conocido, y todo un actor con papeles de todo tipo y hasta ganador de un Óscar. Nombrar películas conocidas suyas es más una tarea de IMDB que de Aquellos terroríficos años.
La película, del años 1980, pudiera pensarse que ha envejecido mal, y que algo hecho hace ya casi 30 años no puede dar miedo. Pero os podeis llevar una grata sorpresa. Yo creo que es la única película que consigue ponerme los pelos de punta y la piel de gallina. Y es que verla solo y de noche (como se disfrutan de verdad las películas de miedo) puede ser una buena experiencia si aún no la has visto.
Por cierto, y para los habitantes de la piel de toro. La película El último escalón, la de Kevin Bacon, no es un remake ni nada parecido. Lo digo por si alguna vez lo pensasteis.


7.3.07

La niebla

Título original: The fog (1980)
Director: John Carpenter
Intérpretes:
Adrienne Barbeau.............Stevie Wayne
Jamie Lee Curtis...............Elizabeth Solley
Janet Leigh........................Kathy Williams

Era difícil superar Halloween, Carpenter lo sabía, pero aún así un gran director no se achanta a la hora de realizar su siguiente largometraje. Por desgracia, la época fue dura, y tras sufrir odiosas comparaciones con la peli del señor Myers, hubieron de pasar bastantes años para que este film pudiera ocupar su justo lugar. Y es que La niebla lo tiene todo para convertirse en una gran peli de terror: suspense, intriga, escenas de morderse las uñas, unos sobrenaturales asesinos...
100 años después de la fundación de Antonoio Bay, los lugareños se preparan para la celebración del centenario de su pueblo. Un barquito que se encuentra por la noche en alta mar es invadido de pronto por una misteriosa niebla que oculta un grupo de personajes que no tendrán reparo alguno en acabar con toda la tripulación. Poco a poco, la niebla se irá acercando al pueblo con un secreto que sólo la sangre podrá borrar.

No, no son Mocedades.

El argumento me parece muy original, en serio. Una niebla que transporta unos seres de los que no se distingue rasgo alguno salvo unos ojos blancos me parece algo inquietante y acojonante. De hecho, Carpenter demuestra de nuevo cómo crear una tensión de campeonato sin necesidad de acudir a una subida progresiva de la banda sonora. Y hablando de la banda sonora, destacar también que es cojonuda y que le va como anillo al dedo, obra también del maestro Carpenter.
Trío femenino para protagonizar la peli: Adrienne Barbeau, estrella de numerosas pelis de terror (a mí no se me va de la cabeza el genial y odioso papel que borda en Creepshow), Jamie Lee Curtis, de la que no me extenderé puesto que ya hablé de ella en La noche de halloween, y Janet Leigh, madre de esta última y grandísima actriz con una larga carrera a sus espaldas (quién no recuerda su papel de Marion Crane en Psicosis). Del maestro Carpenter tampoco hace falta decir nada, más que nada porque sería repetirme con más de lo mismo.
Hace poco se hizo un más que lamentable remake con la cara bonita de turno para aderezar el interés adolescente con su joven Superman. Un consejo: Aléjate de ella todo lo que puedas para además acercarte al film original.
Una escena para recordar: cuando Tom Atkins y Jamie Lee Curtis están en la cama después del kiki y uno de los fantasmas llama a la puerta, con esa imagen del bicho tras la cristalera envuelto con su típica niebla. Me encantó.


28.2.07

Viernes 13

Título original: Friday the 13th (1980)
Director: Sean S. Cunningham
Intérpretes:
Betsy Palmer..............Pamela Voorhees
Adrienne King............Alice Hardy
Kevin Bacon...............Jack Burrell


Tras unas vacaciones medio impuesas (jodido blogger y su jodida versión nueva que no da más que jodidos problemas) regresamos a las películas de nuestra infancia. Recuerdo que cuando era niño e iba a 2º de E.G.B. (qué tiempos) echaron esta película por la tele. Como por aquel entonces sólo existian TVE1 y TVE2 (que no La 2), todo el mundo veía los mismos canales, así que todos sabíamos que la iban a echar y todos queríamos verla, pero éramos unos ñapos, así que no nos iban a dejar. El lunes en el patio, uno de la clase la había visto y ese día fue el héroe de todos. Por desgracia, yo no fui el que la vio, y aún tuve que esperar algunos años más para poder disfrutarla. De hecho, vi otras partes antes que esta primera, y crecí pensando que Jason Voorhes y su Viernes 13 y Michael Myers y su Halloween no eran más que copias descaradas con unos asesinos salvajes cubiertos con máscara. Hasta que no vi la primera parte de cada una de estas sagas, no descubrí mi error, puesto que en una hay asesinatos salvajes pero no loco con máscara y en la otra hay loco con máscara pero no asesinatos salvajes. No fue hasta más avanzada las sagas cuando se equipararon y llegaron a ser calcos la una de la otra. Pero en esta no.
Un grupo de tíos guays deciden reabrir el campamento Crystal Lake, donde hace bastantes años hubo unas muertes y que se dice que está maldito. Haciendo caso omiso de las advertencias de los garrulos pueblerinos, uno a uno van muriendo a manos de quien se cree que es Jason Voorhes, un niño que murió ahogado en el campamento y que ha vuelto para vengarse. Con un argumento tan simple, tenemos de sobra para pasarnos hora y media entretenidos delante del televisor.



Estas modas ochenteras....

El señor Cunningham es el responsable directo del film, personaje que ha destacado más como productor que como director, y es que no ha hecho nada más que merezca la pena ser comentado. Como cabeza de reparto está Betsy Palmer, una de esas caras conocidas de finales de los 70-principio de los 80 y de las que nadie se acuerda salvo para meterlas de estrellas invitadas en comedias de enredos familiares (ésas en las que el público aplaude cuando entran por la puerta de la casa). El rostro más conocido es el de Kevin Bacon, ese actor que en la mitad de sus papeles quieres que muera salvajemente y que aquí, pese a no desearlo, se te concede el deseo. Y además bien concedido, porque el responsable de los FXs no es otro que Tom "casquería" Savini. De hecho, en la escena de la muerte de Bacon, un mecanismo de bombeo hacía salir la sangre a través de un tubo por la garganta del actor. Cuando el director gritó su "corten", Savini salió de debajo de la cama con toda la cara llena de sangre, y contó que el mecanismo había fallado y no tuvo más remedio que ponerse a soplar él por el tubo.

Jason Voorhes y su máscara de Hockey es hoy día uno de los serial killers de cine más conocidos del planeta (a pesar de no aparecer aquí). El final de la peli es bien conocido, gracias en parte al inteligente de Kevin Williamson y su saga Scream (en la que no escatimó en spoilers). Secuelas han habido hasta decir basta, y sólo Margarita Seisdedos sería capaz de contarlas con ambas manos. Si no recuerdo mal, creo que son 11 en total, contando la de Freddy contra Jason. La musiquita (si se le puede llamar así) es pegadiza, y te dan ganas de cantarla cada vez que ves un campamento de cabañas de madera cerca de un lago. Cuenta la leyenda que lo que dice es "Kill her" (como dice Jason a través de su madre). Alguna que otra escena me sigue dando yuyu, como ésa en la que la chica lee un libro tranquilamente es su cabaña por la noche y se oye una voz de niño pidiendo socorro. O cuando Jason Voorhes habla a través de su madre, que ya no sabes si está loca o poseída. Eso sí, la mejor escena la del final, con la chica en la barca sobre el lago después de que haya pasado todo y... bueno, mejor la veis por vuestra cuenta, si no lo habeis hecho ya.

Por cierto, que es cachondísimo una cosa que pasa: como sabreis, en EE.UU. el día de mala suerte es el Viernes 13 y aquí en España el Martes 13. El título ha sido traducido literalmente (incluso quizás para evitar similitudes con el dúo humorista de Josema y Millán), pero si os fijais, en la peli hacen referencia a que ocurre un Martes 13. En fin.

21.1.07

Posesión infernal


Título original: The Evil Dead (1981)
Director: Sam Raimi
Intérpretes:
Bruce Campbell..................Ashley "Ash" Williams
Ellen Sandweiss..................Cheryl
Hal Delrich..........................Scott

La prueba de que con poco dinero y muchas ganas de pasárselo bien se puede hacer una película que logre convertirse en un fil de culto la tenemos delante. Posesión Infernal no sólo se hizo como un entretenimiento entre colegas y con unos pocos miles de dólares, sino que enseguida se colocó entre uno de los mejores films de terror de todos los tiempos, lo que originó dos secuelas y un remake al que ya le queda poco para su puesta a punto (temblad, malditos). Y es que está demostrado que cuantos menos medios se tienen para hacer una película, más imaginación se le echa para resolver lops impedimentos y mejor resultado acaba dando. En una época en que los ordenadores hacen prácticamente todo el trabajo del maquillaje o de los FXs, da gusto sentarse delante del televisor a revisionar viejos clásicos de los FXs.
Recuerdo cuando era pequeño y veía el mítico programa de Noche de Lobos. Al final de cada programa, daban un avance de la película de la semana siguiente y le tocó el turno a Posesión Infernal, donde pusieron la escena de la mujer atrapada en el sótano dando golpes en la trampilla. Acojonadísimo me quedé. A la semana siguiente yo estaba sentado en el sofá, esperando a que empezara la película sin acordarme ya de cuál echaban, cuando en el resumen del principio me ponen la misma escena. Apagué el televisor y me fui a la cama. Tuvieron que pasar algunos años para que por fin me atreviera a ver y a disfrutar esta película.
En ella, un grupo de jóvenes va a una cabaña en el bosque a pasar unos días. En el sótano descubren un libro forrado con piel humana y escrito con sangre y una cinta con hechizos para despertar "algo". Ya sabemos cómo son los jóvenes de irresponsables, así que ponen la cinta y pasa lo que tiene que pasar.


¡Rafa, he vuelto a por ti!

El actor Bruce Campbell se convirtió en un nuevo Dios para los jóvenes (aunque más por sus continuaciones que por esta película en sí), mito que perdura aún hoy día. Su fama es tal que hasta se está rodando una peli en la que Bruce Campbell hace de Bruce Campbell y unos pueblerinos lo necesitan para luchar contra un demonio que hay en su pueblo, pensando que él es "Ash". Aparte de ésta y sus secuelas, ha hecho otros films mencionables, como The Man with the screaming brain o Bubba Ho-Tep, de la que se prepara su secuela: Bubba Nosferatu. Además, es uno de los actores fetiches de Sam Raimi, y se le puede ver haciendo cameos en casi todas sus películas.

Sam Raimi, otro que con sólo unas pocas películas destacables (porque otras son para matarlo, como Rápida y mortal) ya se ha convertido en uno de los grandes de Hollywood. Su fama le llegó con ésta y con sus secuelas. Flirteó con el mundo de los superhéroes en la entretenida Darkman, donde en vez de hacer una adaptación, prefirió inventarse un superhéroe. Pero su gran oportunidad le llegó con Spiderman, película que pulverizó todos los records imaginables de taquilla hasta la fecha. Sus dos secuelas también llevan su firma, y es de suponer que la seguirá llevando en caso de que la franquicia aumente. Además, siempre presta su coche para que lo destrocen en todas sus películas.

Como he dicho, la película tuvo dos secuelas: Terroríficamente muertos (para matar al traductor), que se podría considerar mejor como un remake de la anterior aunque con algo más de humor negro, y El ejército de las tinieblas, una suerte de Furia de Titanes de los años 90. Para mí, la mejor de todas es la primera, con escenas realmente terroríficas o de un yuyu de muerte, como la que le clavan a una un lapicero en el tobillo (qué dentera, por Dios) o aquella en la que aparece de repente la novia de Ash sentada en camisón en el pasillo y con cara de loca (¡Bicho, bicho!).

La peli tiene aire cutre, con unos FXs y un gore que no son una maravilla y que pegan un cantazo enorme en la mayoría del metraje, pero ahí es donde radica el encanto. Creo que todos hemos querido tener marionetas y guarradas de ésas para llenarlas de sangre, darles golpes o hachazos y pasárnoslo teta, que es lo que de verdad importa.

Por cierto, y para acojonaros un poco (que de eso va este blog). Se nos ha amenazado conque en el remake de la peli, el papel de Ash será interpretado por Ashton Kutcher. Avisados quedais.

Ah, y por último, como dato o anécdota, se dice que en la parte final, cuando Ash grita porque algo diabólico se le echa encima al salir de la cabaña, el grito que pega es real. Y con real no me refiero a interpretado, sino que gritó de verdad. Sam Raimi, para rodar ese plano, se montó en una moto cámara al hombro, y cuando Ash salió, lo atropelló. Ten amigos para esto.

17.1.07

Fuerza Vital


Título original: Lifeforce (1985)
Director: Tobe Hooper
Intérpretes:
Steve Railsback...............Tom Carlsen
Peter Firth.......................Colin Claine
Mathilda May..................Chica del Espacio

Hartos ya de esperar a que Tobe Hooper encauce su carrera (pestiños como Mortuary o su nuevo capítulo Damned Thing para la serie Masters of Horror se suman a a su decadencia), mejor revisitamos sus clásiscos que te harán pasar un buen rato. Y así hablamos de Fuerza Vital, película que quizás hayas visto pero con alguno de sus cientos de títulos con que la proyectan (éste y Los vampiros del espacio son los más conocidos). Una película ochentera de manual y con mezcla de géneros (de géneros de terror, eso sí) para dos horas nocturnas de entretenimiento.
Una misión espacial se encuentra con una nave orbitando en el cometa Halley, donde descubren unos bichos muy raros y 3 seres humanos, de los que sólo interesa la mujer. Deciden llevárselos, sin saber que al final los seres serán una especie de vampiros espaciales que se almientan de la energía (la fuerza vital) de la gente.

Sin smint no hay beso.

Paso olimpicamente de perder el tiempo de nuevo hablando de Tobe Hooper, para eso os remito a El misterio de Salem´s Lot. Tampoco hablaré de los intérpretes, dado que el único que merece la pena es Mathilda May, paseándose durante todo el metraje como Dios la trajo al mundo. Sí merece la pena hablar de Dan O'Bannon, encargado de adaptar la novela y convertirla en guión. Se nota que fue el guionista de Alien, y sólo hay que ver la primera media hora del film para notarlo, pero no sólo eso, sino que habrá personajes (véase la foto de arriba) que te recordarán también a otros de su estupenda El regreso de los muertos vivientes.
Y es que este film lo tiene todo para el disfrute: naves espaciales, vampiros, animatronics, maquetas explotando, numerosos desnudos...
Te advierto que si no la has visto, aparte de que estás tardando, tengas cuidado con el trailer, que tiene spoilers a tutiplén.


8.1.07

Hellraiser


Título original: Hellraiser (1987)
Director: Clive Barker
Intérpretes:
Sean Chapman..........Frank Cotton
Andrew Robinson.....Larry Cotton
Ashley Laurence.......Kirsty Cotton

Clive Barker, harto de que se adaptaran sus libros de una forma en la que él no quedaba satisfecho, decidió ser el mismo el encargado, y para eso escribió y dirigió esta película, de la que ya se han hecho un montón de secuelas y nos presenta a los cenobitas, ya parte de la mitología de los nuevos monstruos de los 80 (bueno, sólo Pinhead, ya que los demás iban pasando sin pena ni gloria).
Además, también aparece el dichoso cubo de Rubbik moderno, centro de todos los males de la película y que es aburrido, porque juega él solo y no te deja hacer nada.
Frank Cotton es un mongo que tiene el cubito, y tocando donde no debe, recibe la visita de los cenobitas, una especie de cobradores del frac, pero con más mala leche, y que en vez de dinero se llevan su vida. 20 años después, su hermano y su mujer (la del hermano, no la de Frank), se mudan donde vivía él (Frank, no su hermano) y se encuentran con su antiguo inquilino, con algo menos de piel. La mujer del hermano, que es además su amante, le ayudará a ir recuperando su cuerpo, para lo cuál, lo único que tiene que hacer es dejar unos cuantos cadáveres.


¿Por qué no me quieres dar un besito?
La película es una medio excusa para llenar 90 minutos de escenas de gore, para algunos mal hechos, y para otros no tanto. En lo que a mí respecta, el maquillajes es bastante bueno. Seguro que en maquillar a Pinhead tardaban unas horas más que si le hubieran clavado la cabeza de verdad.
Clive Barker, escritor de terror bastante reconocido, dirigió su primer largometraje tras un par de cortos antes. Su carrera como director no es muy prolífica. Aparte de ésta, no tiene nada más reseñable (Razas de noche es tan mala que no merece la pena ni mentarla). Más variada es su carrera como escritor, que aparte de hacer toda la saga de Hellraiser, también creó a otra joyita del gore llamada Candyman, además de escribir un par de capítulos de Masters of Horror y del remake de la película que nos trata.
Los actores son la típica lista de caras que desfilan sin rumbo por las series norteamericanas o por esas películas de sobremesa tan divertidas. No comments.
De las secuelas, quizás merezca la pena un poco la segunda. La 3ª, transcurre en una discoteca, es tan mala que casi mato al del videoclub cuando me la recomendó. El resto, ni siquiera las he visto, pero siendo carnaza de videoclub sin haber pasado por las salas de cine, no creo que me esté perdiendo mucho.
Yuyu me dan las escenas del cabrón de las cadenas con garfios enganchándose por la piel de la gente. Argh.


2.1.07

Jóvenes ocultos



Título original: The Lost boys (1987)
Director: Joel Schumacher
Intérpretes:
Kiefer Sutherland................David
Jason Patrick.......................Michael Emerson
Corey Feldman...................Edgar Frog

Y otra peli ochentera de vampiros. Pero esta tiene algo que las demás no suelen tener. Normalmente los vampiros suelen ser gente madura, con más de 30 años y de aspecto elegante, y un grupo de adolescentes (en las ochenteras al menos) los que se enfrentan a ellos. En ésta, los adolescentes son los vampiros, y los que se enfrentan a ellos son más o menos unos prepúberes (qué mal suena este palabro). Y por si fuera poco, no sólo son adolescentes, sino que son unos macarras de tomo y lomo. El título de la película hace referencia a esos niños que vivían con Peter Pan en el país de Nunca Jamás y que no crecían nunca (en inglés, claro).
Una mujer recién divorciada se muda a un pequeño pueblo con sus dos hijos. El mayor de ellos se ve atraído por una chica que resulta ser una chupóptera y le convierte en un vampiro. Su hermano pequeño, con la ayuda de unos cazavampiros, deberá salvarlo. Se podría decir que la peli es un Buffo, un miniBlade o un Los Goonies contra los vampiros. Y por eso mola.



Ésta era la UAT original.

El malo maloso es el ahora señor Sutherland, prota de una de las mejores series del S. XXI: 24, en la que da vida al todopoderoso Jack Bauer. Por aquellas épocas también le pudimos ver en otras películas, casi siempre de macarrilla, como Cuenta conmigo. Le acompaña Jason Patrick, rostro conocido y ahora casi desaparecido que ha desfilado por diferentes roles y películas, entre las que están Speed 2 o Sleepers. Y para completar el trío, un careto bastante conocido en la época y ahora en la lista de los teenagers que pudieron ser pero se quedaron por el camino: Corey Feldman, el Bocazas de Los Goonies o el loco Duchamp de Cuenta conmigo. Actualmente está trabajando en la serie The Coreys: return of the Lost Boys, con la que comparte cartel con Corey Haim, el hermano pequeño de Patrick en esta peli.

En la dirección está Joel Schumacher, director polémico y que se cargó la saga Batman con dos películas para enterrar junto a su responsable. Director muy criticado por la disparidad de su carrera y que ha hecho películas buenas, como la que nos toca; interesantes, como Asesinato en 8 mm, Un día de furia o Última llamada; extrañas, como El fantasma de la ópera; y malas, como Batman forever y Batman y Robin.

La película en sí está muy bien. Fue un boom en su época, y ahora aguanta bien un revisionado, siempre que no te moleste ver esa estética tan ochentera y que es lo único que la puede hacer quedar como anticuada. Ganó un premio Saturn como la mejor película de terror y alguno que otro más. Además, existe un guión de una secuela titulada The Lost Girls (que suena más a parodia porno) y que espero que no se llegue a realizar nunca (sobre todo en estos tiempos destroza pelisdeterrordecultodeserieB).